De viejo, quiero la cara arrugada de tanto sonreir y la frente arrugada de tanto sorprenderme Hay sonrisas que se tallan mucho más adentro que las que se dibujan entre las mejillas. Por suerte, sonreír es gratis, asique...a ponerse el bonete!
Señora yo le cuento a los valles, le cuento a los cerros junto a los ríos... ¡Cuánto la quiero! ¿Pero sabe una cosa señorita? No le cuento todo... pero todo lo que siento